27 DE DICIEMBRE DE 2026

En casa somos una piña. Lo compartimos todo. También en el ocio estamos unidos e intentamos apoyarnos, aunque nos cuesta seguir a mamá con los bolillos y su mar de enrevesados hilos. Algún pedazo de cielo de cartón hemos quebrado intentando ayudar al tío con sus puzles y, el genio del abuelo ha mostrado todo su esplendor al desordenarle, intentando lo contrario, los sellos de su nutrida colección.

Pero hay un hobby al que todos nos entregamos con idéntico entusiasmo: la Sansil.

Este año Guille estrena curiosidad y ensaya equilibrios con sus primeros pasos; Marina, recién iniciada su adolescencia, avanza como por una pasarela, vestida de colores vivos y coquetería, ávida de miradas que se posen en su cuerpo. Mis padres y mis tíos están pendientes de todos, marchan cargados de rutina y, a su lado, los abuelos, lo hacen con la calma de quien no persigue meta alguna.