Esperé la San Silvestre Salmantina durante meses y aunque me dijeron que no era buena para correr, me inscribÃ. Allà pude verla, difusa, como siempre. No tuvimos contacto, pero no me importó. Estuve tan cerca. Sé que algún dÃa podré besarla, sé que algún dÃa llegaré a la meta.