27 DE DICIEMBRE DE 2026

Aquel domingo, un amigo vino a ejecutar la arriesgada “Operación Colchón”. Era un elaborado plan con un objetivo: “plantar” una cama en la salida de la San Silvestre. ¡Finalmente sin codazos, y con un sistema de “calentamiento eco-compatible” que aprovechaba la energía acumulada con la actividad onírica, bajo las mantas. Manos a la obra. Primero: el colchón al pasillo; ¡OK! Ahora el somier. ¡Gira!..¡Atento! ¡TOK! desde la cocina, una voz sospechosa: “¿Qué estáis haciendo? –“Nada…”.”Houston tenemos un problema”. Inmovilizados en silencio, ingenuamente esperábamos que “la autoridad” creyese “que era el gato”, como en las películas de fugas…Pero demasiado silencio…¡incluso para el gato!…Además no tenía gato. Como si tuviéramos 7 años,… ¡en realidad teníamos 23! ¡Corre!¡Corre!. Demasiado tarde, nos habían pillado sacando un somier clandestinamente. Haciendo un sprint felino como Bolt, mi santa madre bloqueó la puerta. Operación abortada. Como trofeo casi ganamos un “capón”…