Este año me he preparado a conciencia, para llegar al 26 de diciembre, por lo menos, en pie. Una enfermedad que causa vértigo, ubicada en la zona interior del oÃdo derecho, me deja en el banquillo de animador. No faltaré. Después de 35 años participando, solo me queda la esperanza de estar entre el público. En la vuelta popular del 28 de diciembre de 1986, » III Sansil «, no habÃa grandes pretensiones, pero si ilusión. Jóvenes ingenuos, con caracteres deportivos, muy aficionados al atletismo, nos habÃamos criado corriendo en el barrio del Rollo. Ese dÃa empezó con algo de niebla, frÃo lógico y poco viento. Allà estábamos, a las doce horas en el Paseo de San Antonio, un pelotón de camisetas de mangas largas, pantalones cortos y guantes de lana. Vestimenta en nada comparable con la actual, por no hablar del calzado. De salida aceleramos a tope…