27 DE DICIEMBRE DE 2026

Quod natura non dat, Salmantica non praestat. ¡Ay! Bien lo sé yo, eterno alumno de Clásicas a quien el latín se le atragantó allá, a comienzos de sus estudios universitarios. Pero el latín, como Dios, aprieta pero no ahoga. Así pues, con el resuello que aún me queda, voy a intentar, de nuevo, una proeza que me rehabilite a ojos de los parientes, la comunidad educativa y mi propia estima: participaré, otra vez, en la San Silvestre Salmantina. Porque, eso sí, la naturaleza me ha dotado de grandes dosis de constancia y la ciudad me presta regularmente oportunidades de demostrarlo, tanto en el ámbito deportivo como en el académico. Y, a lo mejor, un año de estos gano la carrera. Y, a lo mejor, un año de estos incluso apruebo latín. No olvidemos que Animus hominis quicquid sibi imperat, obtinet.