Porque correr no es huir sino pisar fuerte por la vida, sabÃa que tenÃa que participar en la San Silvestre Salmantina. Avituallarse de energÃa y elevar su zancada por la esclerosis múltiple de su amiga, que no podÃa hacerlo. Mantener el ritmo por todas las mujeres aquejadas de cáncer de mama , a quienes la quimioterapia se lo rompe. Acelerar en la carrera por el apoyo a las enfermedades raras, marginadas en la cuneta. Y llegar a la meta, quizá con flato y calambres, pero satisfecha de haber llevado en su dorsal las vidas de aquellos que no pueden avanzar solos, y necesitan ponerles piernas a sus sueños.