Empezar a paso lento no era seguramente una idea que tuvieran en mente los demás participantes de la carrera.
Intenté con determinación precipitarme lo más rápido posible rasgando el aire ante la mirada atónita de los jueces que descubrieron que volaba en el espacio.
Los competidores respiraban agobiados, exhaustos y angustiados de no poder ni lograr alcanzarme.
He soñado esto antes, que tengo pies alados, ahora en esta competencia este sueño es real.