27 DE DICIEMBRE DE 2026

Habían sido años y años sintiendo el gélido aire y el suave ondear de su melena. Ediciones en las que había tal aglomeración que estaban pegados unos contra otros sin apenas espacio para moverse. San Silvestres en las que había tenido que llevar encima una gorra o un gorro para protegerse del tiempo. Otra época en la que usaba una cinta o goma para despejar y sujetar su cabello. Pensaba en todos aquellos que habían comenzado junto a él y que se habían ido “cayendo” por el camino. Recordaba los duros tratamientos recibidos y la medicación tomada y a la vista estaba que no había surtido efecto… Si acaso, solo el color revelaba el cambio: del negro al blanco. Sí, él ya era único, él era el último pelo de aquella cabeza y nada iba a impedir que un año más participará en la San Silvestre Salamantina.