27 DE DICIEMBRE DE 2026

Julio, un corredor veterano de la San Silvestre Salmantina, durante las navidades, visita todos los días la rana de la fachada de la Universidad de Salamanca. La leyenda dice que ayuda a contraer matrimonio. Sin embargo, su deseo es el contrario: separarse. Separarse de su mujer insoportable que le recrimina su comportamiento en la Salmantina: Que si eres amable y atento con los corredores y la organización; colaborador, respetuoso y franco; demasiado buen compañero y servicial … Pero conmigo, ¡que si quieres arroz Catalina!
Llega el último domingo de diciembre. En el calentamiento preliminar de la carrera, Julio cruza su mirada con otra veterana. Salta la chispa. Esa mirada, que le produce la sensación de que varios ciempiés bailan en su estómago, le da las fuerzas para separarse y el batracio para volverse a casar.
¡Nunca es tarde ni para carreras ni para otros menesteres!