Ganó por foto finish. A primera vista, los jueces determinaron que ambos rivales habían cruzado la línea de meta en completa sincronía anatómica. Sin embargo, un rígido apéndice destacó al hacer zum en la foto de llegada. Solo entonces los miembros del jurado notaron la total desnudez de aquel participante que, al descubrir sobre su entrepierna las miradas de la muchedumbre, alcanzó a inclinarse y a cubrir con una mano la fungiforme extremidad que le dio la victoria. El petrificado ganador fue colocado en la crestería plateresca de la Universidad de Salamanca como fiel reemplazo de la escultura onanista que desapareció poco antes del inicio de la San Silvestre Salmantina.