27 DE DICIEMBRE DE 2026

Un antiguo novio me habló de correr y me sirvió para intentar olvidarlo. El olvido hizo recordar lo mucho que disfrutaba bajando por la Castellana con mis New Balance a juego con el resto del outfit. Ese mismo año haría la Vallecana. Y pareció ser un 22 de diciembre puesto que con un disfraz de Pitufo conocí a Óscar. Al año siguiente pasamos juntos las Navidades en su ciudad y qué mejor que celebrar nuestro aniversario con un dorsal. Me dijo que disfrutara al igual que lo hago cuando correr por el Retiro. Y así lo hice hasta que la Tuna hizo acto de presencia frente a la puerta de la universidad y me puse a llorar como una magdalena cuando me di cuenta de que esa canción iba dedicada a una rubia loca, como la de la canción. No me colgaron ninguna medalla, pero me pusieron un anillo.