27 DE DICIEMBRE DE 2026

Viendo las noticias en la televisión, pretendía estar tranquila, pero se sentía como un tren de alta velocidad a punto de descarrilarse. Tras su divorcio los días no habían resultado fáciles. Se levantó y caminó hasta el baño. Miró su rostro reflejado en el espejo y se sintió bella por vez primera. El traje de atletismo con colores estridentes lo tenía listo desde la primera hora de la mañana. Colgaba de un gancho en la puerta de lo que antes fue su escritorio. Deseaba dormir. Mañana sería el gran día. Retiró la colcha. Recordó a sus padres y las fantasías escolares. Imágenes mezcladas en el último fogonazo de lucidez. La noche fue compacta y ningún sonido la interrumpió. En el despertador la hora era exacta. Ya vestida salió de casa. Al cruzar la calle vio que, en su restaurante favorito, su ex marido desayunaba mientras leía un libro japonés.