El año pasado no pudo ser. Se me olvidó y llegué tarde. Se agotaron los 7.667 dorsales disponibles para la San Silvestre Salmantina. Este año he de espabilarme. Faltan solo unos dÃas para que se abra el plazo de inscripción. Lo tengo todo a punto, el cuerpo entrenado y el ánimo dispuesto. Para calentar motores, se me ocurre contar por escrito lo que me pasó el año anterior. En realidad, no iba con intenciones de ganar, solo de participar. A estas edades es suficiente. Pero apenas he retenido los detalles de lo que me ocurrió. Hay que resignarse a que el tiempo pasa inexorablemente. Aún tengo las piernas ágiles y los músculos tensos, pero la memoria… ¡ay, la memoria! No importa. Escribiré lo que recuerde y enviaré el relato. Me dice mi nieto que se ha convocado un concurso.