Después de cubrir la última edición de la San Silvestre Salmantina, la mayorÃa de los periodistas acreditados para la prueba decidimos comer en el Figón Charro. Allà se cocinan todos los platos de la gastronomÃa local. Hornazo y chanfaina y deliciosos guisos de carne de morucha, acompañados de nÃscalos o trompetas de la muerte, según se tercie.
Antes de despedirme de Eustaquio, el encargado del Figón, le traslado unas preguntas que incluiré en el reportaje.
– Y el dÃa de la prueba, entre participantes y espectadores, recibiréis centenares de comensales ¿verdad?
– Asà es, ampliamos el aforo instalando mesas en todos los rincones.
– Y los visitantes, ¿llegan de cualquier parte?
– Pues, verás, hace un par de años junto al Tormes, aterrizó incluso una nave espacial.
– Pero ¿viajaban extraterrestres?
– SÃ, los Marciánez. Son una familia excelente. Les encantó Salamanca. FÃjate que se empadronaron a los pocos dÃas.