Ring… Suena el despertador, latoso e insistente. Benjamín Beltrán se incorpora de la cama y se despereza con lentitud. Después a tientas se pone las zapatillas y se dirige soñoliento hacia la ventana. Sube la persiana, se frota los ojos y puede observar desde lo alto, como alrededor de la linea de salida calientan toda clase de corredores: Basiliscos, centauros, amazonas, elfos, minotauros, etc… ¡Aquí no hay nada que hacer!-susurra desganado. En seguida baja la persiana y se vuelve hacia la cama para descansar en los brazos de Morfeo.