27 DE DICIEMBRE DE 2026

Son indígenas de la Sierra Chihuahuense. Ignoradas por todos, corren con falda y huaraches. No usan tenis ni ropa deportiva, a pesar de la insistencia de transnacionales deportivas. No lo aceptan por falso orgullo, sino porque correr para esas maratonistas es la vida misma.
Como Candelaria Rivas Ramos. Llegó sola y rompió esquemas. La muchacha se tiró 63km de montaña en el “Cañón Ultramaratón 2025”. Hizo 14 horas caminando para llegar a la competencia. Luego corrió 7 horas, 34 minutos para ganarla. Sin entrenador, ni equipo, pero con raíces centenarias.
Los Rarámuri corren desde siempre detrás del viento o de las aves, al tiempo que cuidan rebaños o recogen leña. Deportistas que dejan boquiabiertos a atletas consumados en maratones internacionales por su forma de correr: respetando su identidad. La hazaña de Candelaria es doble: venció al cansancio y derrotó al sistema. Lo hizo con dignidad y fuego en el alma.