Rodrigo es de esos que corren perseguidos por sí mismos y de los que huyen de sí mismos. La gente que corre se divide en categorías. A menudo la gente corre cuando huye y alcanza límites insospechados y también hay gente que va con prisa a todos los sitios haciendo jeribeques . Rodrigo pertenece a todas y a ninguna.
Ahora mismo sigue corriendo y corre y corre hasta cuando cree que ya no puede más y segundos más tarde se dice “Mírate, al final si que podías” y allá va. A esta gente la huida le sale tan bien que cuando acaban son mejores y ya no saben en qué parte de la carrera se les cayó el otro “yo”.
Acaba Rodrigo otra vez, algo más cansado que antes, pero con la sensación que solo podría entender un ratón cuando da esquinazo a un gato.