Y como cada año volvÃa…
Ya llevaba años fuera de Salamanca, pero nunca faltaba a la San Silvestre, allà volvÃa con los mÃos, con mi gente, con mis amigos de niña y mi familia, a la cual por motivos de trabajo muy poco podÃa ver, pero si algo sabÃan que en esa fecha volverÃa.
Era mucho más que una carrera, era sentirme libre, alejada de aquel estrés que tenÃa lejos de allÃ, entre sus calles me sentÃa feliz.
Sin embargo un dÃa todo cambió…
El silencio se impuso, un maldito virus nos confinaba en casa, quitándome la oportunidad de hacer lo que desde niña habÃa hecho, en esos meses de soledad encerrada en mi apartamento comprendà que era mucho más que una carrera, la San Silvestre era mi nexo de unión con lo que en verdad nunca debà de dejar de ser… YO MISMA.