27 DE DICIEMBRE DE 2026

Nos encantaba salir a correr seducidos por el alborecer de sueños pactados; descubrir nuevos paisajes intransitados; sin prisas; avanzando por un valle reposado entre montañas omitidas. Cualquier meta era buena para seguir creciendo, animados por dos pares de zapatillas de deporte que vigorizaban nuestra reciprocidad. Pero surgieron promontorios en medio del camino que no pude obviar, que no supe esquivar. Incrusté el nudo Windsor de mi corbata en mi garganta y hui de ti. Hasta hoy, que he regresado para declinar mi despedida. Están a punto de dar la salida. Desde lejos, he podido adivinar el brillo de tus radiantes ojos marrones propagando la belleza de tu sonrisa. Por primera vez, correré a tu lado en mi silla de ruedas.