Aquella narración que había escuchado en la clase de Historia le había fascinado. El ejército griego, reciente vencedor de los persas en Maratón, debía avisar a las mujeres griegas de su triunfo para que éstas no se suicidaran ni mataran a los niños, tal cual se les había ordenado en caso de una derrota helénica; para ello se encomendó al veloz Filipíades que recorriera los 42 km que había hasta Atenas.
-Qué importante es estar en forma y poder hacer actividad física en una carrera,-se decía un muchacho de la ciudad-, una carrera donde más allá de los resultados formales somos todos ganadores, pues ganamos salud, compañerismo y diversión en contacto con la naturaleza. El puente romano y el torrente del río completan la escena. ¡A entrenarse pues para poder participar!-Concluyó.