Hoy vuelve a correr la San Silvestre Salmantina después de dos años de parón forzado.
Hasta el último momento no ha querido probarse el top. Evitando constatar el vacÃo que habÃa dejado la ausencia de su seno derecho.
Y es que el cáncer vino a visitarla tiempo atrás. Sin ser invitado. Contra todo pronóstico. Ella, siguiendo siempre una dieta sana. Haciendo deporte. Pero la salud es caprichosa y te busca la cosquillas para tantearte. Asà que tuvo que ponerse un amargo dorsal y correr por su vida. Sentir los pinchazos de la quimioterapia quemándole las entrañas. Y continuar la carrera, vomitando lágrimas. Retorciéndose de dolor. No habÃa más remedio: tenÃa que alcanzar la meta.
Hoy, después de este duro entrenamiento lo tiene más fácil. Además, irá más ligera, piensa con ironÃa, sin ese pecho arrancado a su historia.
¡A por su segunda victoria!