27 DE DICIEMBRE DE 2026

San Silvestre otra vez. Adriana espera en la meta a un Pablo que sabe, nunca llegará. Entre vítores para los que van arribando, descubre un círculo blanco pintado en el asfalto delante de la meta. Sin importarle que la atropellen los corredores, se acuclilla sobre él y con todas sus fuerzas aprieta el índice desplazándolo hacia la izquierda. Pasa rápidamente la visión de Pablo desparramado junto a su moto. No para hasta el momento en que él se acerca corriendo agotado pero sonriente, justo un año atrás. La imagen tiembla cuando cruza la línea y se arrodilla ante cámara. De algún sitio saca la cajita azul y la abre ante los ojos sorprendidos de Adriana, que sostiene el móvil ya por inercia. ¡Sí, sí!, tiembla la voz de ella tras la pantalla. El dorsal de Pablo en primer plano cuando se incorpora para besarla. Allí la imagen funde a negro.