27 DE DICIEMBRE DE 2026

Rosa

Ambas se colocaron en la plaza de San Antonio con antelación suficiente para que fuesen bien vistas y a continuación, desplegaron una cartulina de color rosa en la que se leía: “¿Ves como sí puedes?”
A pesar del frío reinante, jalearon a todo corredor y a toda corredora que pasaban frente a ellas en el calentamiento y por supuesto, con más energía cuando ella pasaba a su lento ritmo, a quien se le veía tan enormemente contenta. Estaban tan emocionadas que reían, saltaban, lloraban y se acabaron abrazando las tres antes del pistoletazo de salida.
La algarabía de la gente corriendo, los gritos de ánimo, la megafonía, toda una fiesta.
Pasaron velocísimos los primeros corredores, más lentos los siguientes y cerrando la carrera llegaba ella, su madre.
Porque sí podía volver a participar en su carrera, a pesar de faltarle su pecho izquierdo, donde su corazón latía con más vida.