Juliana se levanta al alba, se pone las zapatillas y corre durante una hora, siempre por la orilla del rÃo Tormes. Después se ducha y va al trabajo. Enseña español para extranjeros en una de esas academias que se han puesto de moda en los últimos años. Sigue esta rutina dÃa tras dÃas desde que le diagnosticaron un tumor en el pecho izquierdo. El oncólogo recomendó hacer ejercicio diario y Juliana lo sigue al pie de la letra….kilómetro tras kilómetro…su máxima aspiración es ir al maratón de Nueva York pero mientras tanto se conforma con la San Silvestre Salmantina que, francamente, no está nada mal.