Como decirle que no me gusta verle sufrir, que me pongo nerviosa cuando sale a entrenar solo, que correr le lleva muchas horas a la semana que quita de estar con nosotras.
Pero le veo feliz, parece que correr le aporta tranquilidad y con los éxitos se siente orgulloso, por el y por nosotras.
Les seguiremos apoyando y animando los domingos en las carreras y pensando que este deporte crea lazos familiares que intentaremos mantener por muchos años.