27 DE DICIEMBRE DE 2026

Como decirles que me agobia madrugar para ir a entrenar, que me pongo nervioso y voy tres veces al baño cuando tengo carrera, que no me gusta sufrir como antes, que en las citas importantes casi no puedo dormir y que ya no me hace tanta ilusión ganar trofeos.
Pero no les puedo fallar. Me esperan, madre e hija, a unos metros de la llegada con la mirada de ilusión y la voz ronca de animar.
Le doy mil vueltas a la cabeza y pienso que quizás en unos años sea difícil juntar a la familia casi todos los domingos. Tal vez las carreras sean la excusa y a la vez la razón de juntarnos. El lunes me volveré a poner las deportivas para entrenar.