La vida te da y te quita lo que más quieres. Nunca fue conmigo lo del sillón ball. El citius olÃmpico era otra cosa. Lo que natura no da, Salamanca sà presta. Claro que encontré la rana. Un grado en Ciencias de la Actividad FÃsica y del Deporte. Me enseñaron todo acerca del hombre en movimiento. Me planteé participar en la San Silvestre, menudo lujo, y elegà la edición correspondiente a 2015. Ante lo fugaz de una vida, se impone correr para abrirle hueco. Sentà el cuerpo volverse uno con el viento, los cuádriceps como flechas con el impulso acompasado de los deltoides; ese pulmón inmenso alrededor mÃo.
Un dÃa, en otra calle, se cruzó en mi vida el automóvil que no vi. Esta vez quizá me dejen inscribirme en la categorÃa de disfrazado de silla de ruedas. Si no me dejan, balconada con vistas a la Avenida de Villamayor.