Nunca antes después de un ligero olor a pólvora se ha visto tanta emoción; tanta alegria, inmensa adrenalina se respira en el aire, que junto a las millones de pulsaciones Salmanca huele a vida.

Son más de cinco mil personas bajo el cielo charro que como el río Tormes nacido en la sierra de Gredos, intentan contener su cauce. Y tras la peor pendiente llegar a su objetivo. El Duero llegará al mar desafiando su camino, pero nunca olvidando las gotas que forman su semblante, San Silvestre será para el que al final encuentre su sitio.

27 DE DICIEMBRE DE 2026