_¿Alguien ha visto al abuelo?_ preguntó Alejandro preocupado. Su abuelo tenÃa 82 años pero era muy independiente.
Le gustaba hacer largos paseos y caminaba muy derecho y seguro. Cuando podÃa lo acompañaba su nieto y aprovechaba para contarle anécdotas de cuando era joven que al muchacho le divertÃan.
En uno de esos paseos, vieron el cartel que invitaba a inscribirse en la San Silvestre Salmantina y el abuelo le dijo que pensaba participar.
_Pero abuelo, son muchos kilómetros para tÅ¿qué te parece si la vemos juntos?_ pero el abuelo no dijo nada.
El dÃa de la carrera el abuelo no estaba en casa, Alejandro intuyó donde lo encontrarÃa y salió corriendo a buscarlo. No se equivocó, estaba en la lÃnea de carrera esperando junto con los otros participantes el disparo de salida.
El abuelo cumplió el recorrido como un verdadero campeón y su nieto orgulloso, lo alentó todo el recorrido.