Como relámpago, llega “algo fulminanteâ€, de entre atletas, voluntarios y público, unos chispeantes ojos de lince entrecrúcense con los mÃos. Brillantes esmeraldas, tras una mascarilla, insinuantes y soñadores. Corremos y deseo abrazar ese divino cuerpo, escuchar tu corazón, darte mis emociones, cataratas desbordantes, mas no puedo, te acompaña él que, diligente te apoya. ¿Estás sonrojado o pálido?, corres a mà lado, como un rio de pensamientos de amar y ser amado, un juego de esgrima y la espera de la estocada en el alma, con la mirada. Quiero decir: Te amo, oÃr de tus labios yo también, más una lágrima emerge de la mascarilla, quisiera besar tus bellos ojos, alma de mi alma. Sudoroso, temblando, tienes fiebre, sÃ, Covid, te llevan al hospital, es nuestro triste adiós, sin conocernos; a la ruleta hospitalaria, calle de la incertidumbre, del brazo amoroso de él, ¿Correrás con ella, la muerte?
Seudónimo: corredor triste