La mañana empezaba a colarse entre las cortinas. Entreabrió los ojos para mirar la hora que marcaba el despertador: hora de empezar el día. Recordó apoyar primero el pie derecho; ese primer paso le aseguró la victoria.
La mañana empezaba a colarse entre las cortinas. Entreabrió los ojos para mirar la hora que marcaba el despertador: hora de empezar el día. Recordó apoyar primero el pie derecho; ese primer paso le aseguró la victoria.