Septiembre
– La tÃa de Pedro pretende participar en la carrera salmantina.
– ¿Cuál es el problema? Mi abuelo siempre se apunta. Los viejos pueden con todo.
– Ella tendrÃa que pensarselo ¡No sabe correr!
– ¿En serio?
– Y tampoco está como un roble, acaba de dejar de fumar, prefiere comer más.
Octubre
– Pedro me ha contado que su tÃa está muy motivada ¡Ya es capaz de recorrerse los 10 kilómetros obligatorios para la categorÃa de los adultos!
– ¡Cada vez que me hablas de ella flipo! ¿Cómo lo consigue?
– Caminando todo el tiempo.
Noviembre
– Estoy batiendo mis mejores marcas.
– ¡Qué bien, Pedro! Vas a ser de los primeros, seguro.
– Gracias tÃa. Mis amigos son los mejores, seguir su ritmo es mucho ya.
– Voy lenta pero corro.
– ¡Progresas!
28 de diciembre
Unos llegaron antes, otros después.
¡Un dÃa para sentirse orgulloso!