27 DE DICIEMBRE DE 2026

Pun pun, pun pun… oigo mi corazón, siento mi pulso. Clavo mis ojos en el dorsal de en frente. El público jalea nuestro esfuerzo, huelen la sangre de la batalla. Acelero el ritmo y mis piernas obedecen como esos caballos que mueren reventados. Pun pun, pun pun… ya lo tengo a tiro… mas surge ominoso el cartel de meta en la lontananza. Dudo, la cosa va a andar muy justa. Hago de tripas corazón y meto otra marcha. ¡Pun pun, pun pun…! mi boca recuerda a la tobera de un reactor. Es una locura, pero maravillosa. El de delante se gira, su gesto descompuesto. Debe de haber visto en mis ojos reflejado el brillo de la derrota. También él bracea, desesperado, inútilmente… Los chips confirman que llegamos justo a la vez, los dos últimos y a 51 minutos del ganador, fuera de control. Pero qué lucha, señores, qué lucha.