-Ya nacà con ese don o maldición.
VÃctima de acoso por parte de mis compañeros de clase. Acostumbrada a correr, sin saber a dónde ir. Era rápida, se me daba bien huir.
Mi ilusión diaria era salir a correr con mi padre después de mis jornadas escolares. Era todo un sentir, paz, bienestar, dar un paso tras otro con firmeza, sin temor, olor a velocidad, aire en la cara, escuchar mi respiración junto a la suya, protección y libertad.
El mejor dÃa del año es la participación en la San Silvestre de mi ciudad Salamanca.
Siento un gran ambiente, muchas voces, pasos aglutinados, ritmos alternos al respirar, olores dispersos que varÃan al pasar.
Ese dÃa es muy especial para mà ya que mi madre viene con nosotros.
Yo, como es normal, en el medio junto a ellos
No puedo ver la meta, pero la siento al pasar.