27 DE DICIEMBRE DE 2026

Siempre me gusto el deporte, disfrutaba como nadie saltando el potro, en las pruebas de velocidad, con el balonmano. Sin embargo, en mis últimos años de colegio empece a engordar sin motivo aparente. Los chicos comenzaron a insultarme y mis amigas no me querían en su grupo porque me costaba correr, pase de ser una niña feliz a recluirme en casa, acabar el curso fue mi satisfacción. Hoy tengo 66 años. Me case con alguien equivocado que se esforzaba continuamente en criticar mi aflicción por el deporte y mi gordura, fueron años difíciles y dietas interminables. Me separe de él, cuando me di cuenta que quería avanzar en mi vida. Corrí en 1988, con gran esfuerzo por mi peso, pero lo logre y hoy espero ilusionada ahora con 66 que mis rodillas me den la oportunidad de aguantar mucho o
poco la próxima edición de San Silvestre Salmantina.