Noche cerrada en Salamanca, el frio cala en los huesos de los parroquianos que se concentran en los aledaños del Parador calentando los músculos, nerviosos, tomando Red Bull.
Padres e hijos se golpean en la espalda para animarse, hay corredores de fin de semana, atletas amateurs, nigerianos de paso, y los del Padre Basabe, que van a ganar no a participar, la Sansil es la Sansil.
Una sombra totalmente vestida de negro se une a la “cofradÃa de corredoresâ€, es un experto en persecuciones, a las que estuvo muy acostumbrado.
PUMMM, salida, se coloca a la cabeza un corredor de Mali, seguido por Chano del Padre Basabe, y tras ellos Silvestre, el corredor que vestÃa de negro. Una curva, una recta, una cuesta, y llegada a la meta, Silvestre llega primero, es su noche, la Noche mágica de la San Silvestre Salmantina…