27 DE DICIEMBRE DE 2026

Me ajusto las zapatillas. Me aprietan un poco por los lados, la verdad. Pero no me importa. Las aguanto de sobra los diez kilómetros. En cuanto empiece a correr, seguro que se dan un poco de sí y se adaptan a mi pie.
Son cómodas. Se nota que son nuevas. Te la compramos para esta San Silvestre, pero tú no llegaste a estrenarlas. Y eso que estabas muy ilusionado.
−Con estas zapatillas, seguro que hago el mejor tiempo de todos los años –dijiste cuando te las regalamos.
−Seguro que sí –te aseguramos todos.
No te preocupes, abuelo. Aunque tú ya no puedas correr, fíjate bien desde ahí arriba. Ya verás como, gracias a tus zapatillas, consigo tu mejor tiempo.