No me dejaban inscribirme en la carrera, los muy… Porque tengo ochenta años. “Si yo corro que me las peloâ€, les dije, “sólo necesito un par de carajillos, que ya me he trincado en el bar, y nada… Dadme pistaâ€, añadà mientras apuraba un cigarrillo. Al final, no hubo manera de convencerles y tuve que correr sin dorsal. Quedé el cuarto por detrás de tres keniatas. Cómo corren los cabrones. El año que viene, empiezo a entrenarme quince dÃas antes de la carrera y les crujo.