27 DE DICIEMBRE DE 2026

No me dejaban inscribirme en la carrera, los muy… Porque tengo ochenta años. “Si yo corro que me las pelo”, les dije, “sólo necesito un par de carajillos, que ya me he trincado en el bar, y nada… Dadme pista”, añadí mientras apuraba un cigarrillo. Al final, no hubo manera de convencerles y tuve que correr sin dorsal. Quedé el cuarto por detrás de tres keniatas. Cómo corren los cabrones. El año que viene, empiezo a entrenarme quince días antes de la carrera y les crujo.