No se decidía la jefatura del grupo sobre la autorización o no de los nueve solicitantes a participar en la carrera popular de San Silvestre Salmantina; todo se complicaba por la fecha.
—¿Quién asegura que no ocurra algún incidente que nos afecte la partida? —ese era el argumento esgrimido por ellos para no acceder a las demandas.
—¡Pero será una experiencia única para todos! Y estamos seguros que podremos pasar todas las regulaciones y normas exigidas a los no salamantinos —replicaban los interesados.
—Pero el portal para el salto espacio-tiempo se abrirá precisamente ese veintiocho de diciembre —concluyó el capitán.
Después de un silencio los nueve tripulantes se apartaron del grupo.
—Nos quedamos capitán.