La fatiga me mataba, pero debÃa seguir corriendo. Ya no quedaba nada para llegar al final de esto y poder decir finalmente que lo habÃa logrado por ella. Su sueño siempre fue hacer esto juntas, pero ahora que ya no está. Yo haré esto, yo correré la San Silvestre Salamantina, la que celebraba su pueblo.
Ya no quedaba nada. Solo habÃa que correr un poco más. Solo un poco más.