Quedaban solo dos minutos para el disparo de salida. Miró alrededor, todo desconocidos. Cada uno corrÃa por una causa, algunos por diversión, otros rivalizaban con sus amigos… El motivo de Paula era una promesa, una que se hizo a ella misma.
HacÃa nueve meses estaba prostrada en una cama de hospital tras sufrir un infarto. La causa probable habÃa sido su sobrepeso, sus malos hábitos. Estuvo al borde de la muerte. Pasó dos meses en el hospital. Durante este intervalo tuvo mucho tiempo para pensar. Solo tenÃa veintitrés años y le quedaban muchos sueños por cumplir. TenÃa dos opciones, o caer en una depresión, o cruzar el muro.
Paula abandonó el hospital con un cambio de chip.
Y allà estaba, en la lÃnea de salida, con treinta quilos menos, a punto de correr diez kilómetros y de cruzar una nueva meta.