27 DE DICIEMBRE DE 2026

Lo hago por ti. También por mí. Siempre me has dicho que nunca fui capaz de hacer nada por mí mismo; que era un esclavo de mi niñez, de mis manías, que nunca te había demostrado nada que no fueran quejas, que no era capaz de asumir mis responsabilidades. Decías que no era el mejor ejemplo para nuestro hijo. Pues aquí me ves: rodeado de gente, sudando la camiseta, por fin sudando la camiseta… por ti, por vosotros.