27 DE DICIEMBRE DE 2026

Nunca olvidaré aquella primera vez que llevé a mi hijo a la San Silvestre salmantina. Me había costado horrores convencerlo para participar, porque…si no había cole, ¿ para qué le hacía madrugar? Y siempre era más apetecible ver los «dibus» en la enorme pantalla del salón y disfrutar de sus Superhéroes preferidos,a los que siempre quería imitar.
– ¡Mira,Hugo,acabamos de adelantar a Superman!
– ¡Arre,arre,papá! -me espolea mi reanacuajo de cuatro años,entusiasmado-¡Que nos pilla la tortuga Ninja! -señala a mi derecha con su dedo regordete, riéndose sin parar, mientras observamos cómo nos sobrepasa un caparazón verde con máscara violeta para los ojos.
-¡A por ellaaaa…! -exclamo, dejándome llevar por su ilusión -¡Que no escape!
-¡Eh,túúúú…!¡Donatello! -grita a pleno pulmón desde mi grupa y ante mi sorpresa -¡Que mi héroe es mi papááaa…!