Llevaba unos dÃas con ciertas molestias en los pies, pero lo de esta mañana ha sido concluyente. Me he levantado con este picor, escozor, o qué sé yo, que conozco de otras veces. Una vez que empieza va subiendo poco a poco por las piernas. La sensación es extraña, placentera por la activación creciente de los tejidos y de la circulación sanguÃnea, e incómoda, porque cuando empieza a ser excesiva, solo se calma si me muevo. Sé cómo va a acabar esto, levantándome cada mañana y saliendo a correr, asà aguanto el resto del dÃa. Cuando veo a otras personas que corren me pregunto si lo harán también como terapia. Este mal, como mi contrato, es indefinido discontinuo, empieza en septiembre y acaba con la San Silvestre Salmantina. Nadie tiene una respuesta médica, bueno sÃ, mi psiquiatra, todo está en mi cabeza y el poder de atracción de la carrera.