He practicado atletismo desde pequeño. Primero hice velocidad, huyendo del perro que me azuzaban unos niñatos de mi barrio. Luego en la mili practiqué fondo, cuando el cabo Flores nos invitaba amablemente a dar interminables vueltas en el patio del cuartel. Después probé la marcha, pero la tuve que dejar porque me producÃa resaca. Al final, comprobé que lo mÃo era el Decathlon, donde trabajo desde hace muchos años.
Ahora en serio, con el tiempo he comprobado que se me da bien lo de correr y estoy en un club de veteranos. Me encanta salir con mis compañeros y picarnos de vez en cuando, conocer gente y lugares donde competimos, la cervecita de después del entreno y lo bien que te sientes estando en forma a pesar de que los años van pasando factura. Ahora toca la San Silvestre Salmantina para cerrar el año, y que sea por muchos más.