27 DE DICIEMBRE DE 2026

Estaba listo para la salida. Con dieciséis años corría su primera carrera, en su tierra natal, Salamanca. Al poco tiempo de empezar ya destacaban los profesionales, pero gracias a su experiencia pudo mantener el ritmo. Aguantaba así en la cabeza de la carrera, la edición anterior había quedado cuarto a nivel nacional, y este pretendía superarlo. Pero otro corredor le adelantó, se notaba el paso de los años, aunque no pensaba rendirse, aún podía hacer una buena marca. Y por fin vislumbró el final de meta, ya no podía más y estaba sin aliento, los años pesaban, pero llegaría sin parar de correr. Cuando por fin llegó a la meta, la gente le aplaudió como si hubiera ganado, y eso que la cruzó caminando. Era el más viejo de los corredores, pero siempre había corrido en la San Silvestre Salmantina, y nada le iba a impedir repetir.