Estaba listo para la salida. Con dieciséis años corrÃa su primera carrera, en su tierra natal, Salamanca. Al poco tiempo de empezar ya destacaban los profesionales, pero gracias a su experiencia pudo mantener el ritmo. Aguantaba asà en la cabeza de la carrera, la edición anterior habÃa quedado cuarto a nivel nacional, y este pretendÃa superarlo. Pero otro corredor le adelantó, se notaba el paso de los años, aunque no pensaba rendirse, aún podÃa hacer una buena marca. Y por fin vislumbró el final de meta, ya no podÃa más y estaba sin aliento, los años pesaban, pero llegarÃa sin parar de correr. Cuando por fin llegó a la meta, la gente le aplaudió como si hubiera ganado, y eso que la cruzó caminando. Era el más viejo de los corredores, pero siempre habÃa corrido en la San Silvestre Salmantina, y nada le iba a impedir repetir.