Ãbamos a cumplir treinta y tres años juntos, se dice pronto. Treinta y tres años compartiendo el dÃa a dÃa, dándonos lo mejor y lo peor de cada uno. Era tan fuerte lo que sentÃa por ella que era imposible explicarlo con palabras. Desde el dÃa que la conocà habÃa estado guapa y atenta, me habÃa dado todo. Treinta y tres años de la primera carrera de muchas en mi nueva ciudad, en mi nuevo amor, treinta y tres años viviendo y corriendo en Salamanca.