27 DE DICIEMBRE DE 2026

Y aquí estoy, siguiendo las señales que el destino me pone delante, aunque últimamente con bastante desatino. Con el cuerpo nervioso por este acontecimiento que yo mismo me he creado, un punto de inflexión en mi vida. Después de superar una grave enfermedad, salir de una agonía y volver a iluminarme tras una noche oscura del alma, hoy decido abrazar de nuevo y correr la vida, y me he propuesto estar aquí: en la San Silvestre Salmantina.

Este será un nuevo rumbo, el pistoletazo de salida y mi punto de partida. Una carrera sobre puentes de adoquines antiguos, entre fachadas doradas de universidad y el corazón vivo de esta ciudad. Donde la historia rinde homenaje a la belleza y donde ahora demuestro mi fortaleza. Donde la naturaleza no da, Salamanca no presta y yo, sintiéndome aún de prestado, sé que todavía hay tiempo para alcanzar cualquier meta que me proponga.