27 DE DICIEMBRE DE 2026

El esperado día finalmente había llegado. Estaba en la línea de salida, una mezcla de nerviosismo y emoción recorriendo todo mi cuerpo. A pesar del frío penetrante que calaba hasta los huesos, sentía cómo las gotas de sudor se deslizaban por mi espalda. Entonces, de repente, el mundo se detuvo cuando resonó la señal de partida. Mi mente se despejó y en un instante, reviví todos los acontecimientos que habían marcado este año.
Fue un año desafiante, marcado por una ruptura que dejó cicatrices profundas. Pero, entre las sombras, lo más valioso fue el encuentro con personas extraordinarias durante mis carreras nocturnas. La brisa fresca acariciando mi rostro y la tensión en mis músculos por el esfuerzo actuaban como un bálsamo para mi mente, permitiéndome finalmente conciliar el sueño.
Gracias compañeros de la noche, vuestros relatos inspiradores me han dado la luz en medio de la oscuridad.