¡Empezó la carrera! «Concentración y estrategia», repetÃa en mi mente. Mis músculos se pusieron en acción rápidamente. Fui la primera en salir y sentà la victoria prematura en mis manos. «Todos anhelamos el primer lugar, pero solo uno lo conseguirá».
«¡Guarda lo mejor para el final!» Continué aconsejándome. He entrenado por años y finalmente he llegado a la carrera de San Silvestre Salmantina. Cada mañana me he levantado más temprano que el sol para apoderarme de la pista. Nadie ha hecho una rutina más exhaustiva que yo.
Me aproximé a la meta ante la mirada de mi familia. Di mi máximo esfuerzo, sorpresivamente, mis piernas se agarrotaron a pocos metros del final. Todo cambió después de enfermar de Covid, tuve que volver a empezar desde cero. Hoy la victoria será más humilde, pero no habrá perdedores. Llegar a la meta me sabrá a triunfo.